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lunes, 16 de abril de 2018

CINCO CLAVES PARA SER UN EXCELENTE EXTENSIONISTA Y ASISTENTE TECNICO.

He recibido buenos comentarios de mis lectores por los posts, que he escrito. Héctor A., es uno de esos asiduos lectores. Lleva varios años trabajando como extensionista en una empresa gremial de Antioquia. Me escribió hace algunos meses sugiriéndome que escribiera algo sobre “cómo vivir motivados para el trabajo de campo, bien como extensionistas, o como asistentes técnicos, trabajadores sociales, ingenieros civiles, y demás”. Le prometí hacerlo, al menos desde mi experiencia.

Pensando en el tema, recordé algo que me decía el viejo Ananías, aquel gran hombre, campesino por opción, y quien con frecuencia me acompañaba en mis actividades visitando las familias y las fincas de los productores. Después de algunas de esas actividades generalmente me hacía pocas pero muy útiles recomendaciones. En una de esas salidas y “asesorías” suyas le hice la misma pregunta que me formula nuestro amigo Héctor. Cómo hago para vivir motivado? Qué debo hacer? Sin pensarlo mucho me dio los siguientes consejos:



Foto tomada de la web.

En primer lugar, AME, su profesión. Amar no es un sentimiento, es una decisión. Por lo tanto, decídase a vivir plenamente. Evite las personas “tóxicas” que a toda hora viven lamentándose, quejándose por todo y por nada. Repase los buenos momentos y las alegrías que le da su actividad: las salidas al campo, el encuentro con los productores, las sonrisas de satisfacción por sus consejos técnicos. Agradezca a Dios su vida, su familia, su trabajo, su salud.

En segundo lugar, BRINDE mucha alegría, mucho entusiasmo, gran optimismo siempre. No comente con los demás sus malos momentos, no se convierta en víctima que busca consideraciones. A nadie (le interesa sus problemas. Talvez a su familia solamente). Mantenga siempre una sonrisa en su rostro. Es contagiante!.

En tercer lugar COMPRENDA a sus colaboradores, a sus clientes, a los productores. Comprender no es sentir lástima ni ser complaciente. Es ponerse en los zapatos del otro. Es ser empático. Descubra la razón o motivos por las cuales las personas obran de esa y no de otra manera, en determinada circunstancia. Cuando hay comprensión se es parte del problema y parte de la solución, dice Manfred Max Neef.

Como cuarta medida, DISFRUTE. Llénese de alegría y de gozo por lo que hace. Su profesión es su vida, ¿para qué se amarga y contagia a los demás con su cara triste? Ante cualquier circunstancia adversa usted puede sentirse bien o reaccionar de manera negativa. Es su propia decisión. No deje que las circunstancias dominen su vida. No sea reactivo.

Por último, ESTUDIE, ESTUDIE, ESTUDIE, permanentemente! Capacítese en lo que le gusta, en lo que lo motiva. Estudie cómo mejorar su desarrollo personal, su vida espiritual. No piense que nadie reconoce su esfuerzo. Recuerde que su conocimiento es un capital que nadie se lo puede arrebatar.  




Foto tomada de la web.

Después de estos tips me preguntó que si estos me ayudarían a ser feliz en mi trabajo. –Eso es lo que busco – le dije. Y no solo ser feliz en mi vida sino ayudar a los demás a vivir con plenitud.

-Recuerde que en sus manos está colaborar en esa construcción social, plena, progresista. Solo basta que se lo proponga como un gran objetivoconcluyó.




















lunes, 2 de abril de 2018

ES USTED UNO DE ESOS…?

Cuando leí este artículo titulado ¿Subordinados incompetentes? Quizá usted no es tan buen jefe”[1], se me vino a la cabeza la escena que me comentó un extensionista hace algunos años. Me dijo: “Trabajaba como técnico de campo –extensionista y asistente técnico- de un cultivo muy importante en la región. Observé que un agricultor había introducido una práctica muy particular, acorde con su topografía y las condiciones propias de su finca. Los resultados eran excelentes!.

Algunos vecinos empezaron a replicar las misma tecnología pues les facilitaba muchas de las labores y le disminuía costos de muchas labores. Al ver esa acogida –me dijo- empecé a hacer unas pequeñas giras con agricultores de otras partes más alejadas. Los transportaba en mi campero.

“Un dia, -siguió comentándome- los agricultores de una zona me pidieron que hiciéramos una gira. Como no podía transportarlos en mi campero, pedí autorización a mi jefe para hacer el correspondiente gasto y contratar un vehículo para 30 personas.


 ibrehttps://dosrcompany.wordpress.com/2013/10/29/etiopia-2013/

Después de varios días sin obtener respuesta, aproveché una reunión del grupo con él para recordarle mi petición. Me hizo varias preguntas técnicas sobre esa práctica; me hizo revisar las investigaciones que el Centro de investigaciones había producido sobre el tema. Y, al no encontrar un trabajo específico sobre esa labor, me respondió: “no puedo autorizar ese gasto porque esa recomendación no está avalada científicamente por el centro de investigaciones”! –Pero si los agricultores lo están haciendo con buenos resultados!; además los costos de fertilización y demás prácticas se reducen!!!. No valieron mis argumentos frente a su posición de jefe-científico!!!”. Desde entonces me he limitado a hacer lo que me dicen que haga: reuniones, días de campo…¿para qué me esfuerzo? –terminó diciéndome mi colega, muy desmotivado.

Es usted uno de esos jefes: pegados a la ciencia y alejados de la realidad del productor? Olvídelo!, dice Ernesto Sirolli[2]

Sabe observar? Sabe escuchar a sus subalternos?  “A un gran error de los subordinados, peor el error del jefe”, dice el artículo mencionado arriba.

Y si usted es un subalterno, se deja desmotivar por ese tipo de jefes? Conoce la Misión de su empresa, de su organización? Recuerde que usted está para cumplir la Misión, la Visión, no para obedecer el capricho de su jefe, si él no está alineado con esa Misión, si no por su orgullo.

De quien puede venir las soluciones? De la Universidad? Del gobierno?
Un grupo de científicos fueron invitados en 1860 a debatir el futuro de la ciudad de Nueva York. La conclusión unánime fue: la ciudad de Nueva York no existiría en 100 años, porque si la tasa de crecimiento se mantiene como en la actualidad, para la movilidad de esa se necesitarán seis millones de caballos, y el estiércol de esos animales anegaría la ciudad creando un serio problema de salud. Cuarenta años más tarde, un emprendedor, Henry Ford, dio solución al problema con el automóvil.


No estará la solución de muchos problemas técnicos en quienes los sufren? En los productores? Es cuestión de abrir los ojos y saber observar.



  






[1] Juan Manuel Parra. Revista Dinero. Marzo 15 de 2018

[2] TED. https://www.ted.com/talks/ernesto_sirolli_want_to_help_someone_shut_up_and_listen?language=es

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